22/6/09

Nota editorial/ RUDA Y CONVERGENCIA


Convergéncia Democratica Aranesa (CDA) tiene un serio problema con la macrourbanización de Ruda, cuya licencia de obras ha sido declarada ilegal por parte del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña. Es CDA la principal responsable de semejante lío, puesto que ha sido el partido gobernante durante su tramitación y sigue ocupando hoy el bastón de mando en el Ayuntamiento de Naut Aran. Los que presumieron en su día de la buena gestión de la que son capaces, hoy tienen que ver cómo la justicia desacredita y desmiente el vano espejismo, al poner las cosas en su sitio. La política urbanística de CDA ha sido durante sus años de gobierno un auténtico desastre, como demuestra la masificación del Valle de Ruda. En la mayoría de sus proyectos, no se ha hecho una correcta planificación ni una adecuada tramitación. Ruda constituye un varapalo sin paliativos, Tuca está hoy en suspensión por un proyecto indefinido, en el que no se sabe si se prima más el negocio urbanístico o la dinamización que supone abrir una estación de montaña.

El problema de todo ello es que muchos de sus responsables políticos han creído que esto es la selva, han confiado ciegamente en el ordeno y mando, en el "esto lo hago porque lo digo yo", alegremente, impunemente. Pero eso creían, aunque siguen dando muestras empezando obras ilegales sin ningún tipo de permiso. Lo cierto es que lo tienen bastante peliagudo para salir de este lío fenomenal, y precisamente por eso, con algo se tiene que desviar la atención, evidentemente con toda la mala saña y con todo el juego sucio del que son capaces algunos (no saben hacerlo de otro modo), propagando narraciones fantasiosas que mezclan prostíbulos y asesinatos con la honorabilidad de políticos y responsables públicos de la "cuerda contraria". Sin duda, un auténtico ejemplo de juzgado de guardia. Pero, como en Ruda, todo acaba por situarse en su justo lugar.